de Mudanza..

He decidido hacer unos cambios en este blog, y trasladarlo a mi propio hosting desde WordPress. Para todo aquel que accedía desde wordpress, a partir de ahora estará disponible en agrela.es

No son cambios radicales, pero quiero empezar a jugar con temas de SEO (quizá SEM) y hay algunas cosas que no me permite hacer WordPress. Eso si, durante unos días vereis ciertos cambios en el diseño porque aun no termino de encontrar el que me gusta.

Nos importa realmente?

Llevo unos días asistiendo al ridículo espectáculo que se ha montado con la restauración del fresco “Ecce Homo” de la localidad de Borja, en Zaragoza. Ridículo porque en vez de premiar y reflexionar sobre la iniciativa de una vecina que trataba de recuperar un fresco que estaba totalmente olvidado y pedido, se la ha culpado de destrozarlo. Cierto que la acción de esta señora no ha sido todo lo profesional que debiera, pero también cierto que de seguir como estaba, el fresco habría desaparecido por completo en menos de dos años. A nadie le importaba ni lo más mínimo, y ahora solo importa la campaña mediática que se ha desatado, el turisteo, y la cuchufleta nacional.

Deben existir en España más de 10.000 iglesias y edificios singulares de enorme valor que están totalmente abandonados, y que durante años han sido esquilmados por ladrones y anticuarios (rescatadores se autodefinen muchos de los que conozco). Nadie se ha preocupado, nadie ha levantado la voz, y ningún medio se ha preocupado ni lo más mínimo.

Haciendo caso a estas tonterías, pero no a los problemas reales que amenazan nuestra cultura y forma de vida, no me extraña que fuera de nuestras fronteras nos vean como un país de pandereta. Una verdadera pena..

Tres conceptos de reflexión

Tres interesantes parábolas/conceptos que he leído esta semana y que me han hecho reflexionar sobre lo mucho que podemos hacer en estos “interesantes” momentos que estamos viviendo.

Los dos primeros vienen del Blog de Jorge Segado. Podría contar muchas cosas de Jorge, pero es mejor mirar su perfil y leer su blog. Me tomo la libertad de copiar y pegar parte del texto que escribió en este post de su blog.

La historia de la rana hervida: si se echa una rana a una olla con agua hirviendo, ésta salta inmediatamente hacia afuera y consigue escapar de la olla sin haberse quemado. En cambio, si inicialmente en la olla ponemos agua a temperatura ambiente y echamos una rana, ésta se queda dentro de la olla. Pero si, a continuación, comenzamos a calentar el agua poco a poco, la rana no reacciona bruscamente sino que se va acomodando a la nueva temperatura del agua hasta perder el sentido y, finalmente, morir hervida.

Como bien comenta Jorge, periódicamente debemos pararnos a reflexionar y mirar a nuestro alrededor para ver qué está pasando. Si vamos en el buen sentido, si merece la pena lo que estamos haciendo. Quizá estemos aguantando una posición, o manteniendo una situación que no merece le pena y estemos perdiendo un tiempo muy valioso para reaccionar. Quizá cuando decidamos reaccionar ya no podamos porque estamos exhaustos.

Quemar las naves: Un general chino fue contra un emperador y pidió a sus tropas que quemaran las naves para que nadie tuviera la tentación de regresar. La única forma de volver era luchar contra la odiada dinastía. (La anécdota, también la he oído atribuida a Hernán Cortés).

Una lección muy cierta… a veces nos dispersamos tanto que estamos a todo y a nada. Es necesario centrarnos en lo que hacemos y cortar otras opciones. Nos convertimos en expertos de todo, pero al final somos expertos en nada. Muy buena lección.

La ultima historia viene del Blog Directivos de España. Esta firmado por Rafael Arnau y cita como funete a Elisa Alonsótegui.

El vendedor de bocadillos: Ocurrió en 1.929, en 1.970, ocurre hoy, y ocurrirá en…

Erase una vez un ciudadano que vivía al lado de una carretera, donde vendía bocadillos. Era sordo y por lo tanto no escuchaba la radio; no veía muy bien y en consecuencia no leía los periódicos y, prácticamente, no veía la televisión. Pero, eso si, vendía buenos bocadillos.

 Arrendó un trozo de terreno, levantó un gran letrero en él y pregonaba su mercancía gritando a todo pulmón: – ¡Compre deliciosos bocadillos calientes!.

 La gente compraba. Aumentó sus adquisiciones de pan y carnes. Compró una parada mayor para poder ocuparse mejor de su negocio y tanto trabajo tenía, que mandó recado a su hijo para que regresara de la universidad donde estudiaba ciencias mercantiles y le ayudara.

Pero entonces ocurrió algo importante; su hijo le dijo: – Papá, ¿no escuchas la radio, ni lees los periódicos, ni ves el telediario?, estamos atravesando una gran crisis. La situación está francamente mal, no podría ser peor.El padre pensó: mi hijo está en la universidad, lee los periódicos, escucha la radio y ve la televisión. Debe saber lo que se habla.

 Así que compró menos pan y menos carne, desmontó el letrero, dejó el arrendamiento de terreno para eliminar gastos y ya no pregonaba sus bocadillos y sus ventas fueron disminuyendo de día en día.

– Tenías razón, hijo, le dijo al muchacho: verdaderamente estamos atravesando una gran crisis.

La moraleja es que si nos dejamos influenciar demasiado por lo que pasa a nuestro alrededor, nunca llegaremos a nada.. y es posible que nosotros mismos nos convenzamos de que no hay alternativas.

Tres interesantes conceptos para la vuelta de septiembre, verdad?

Frase..

“Because in the end, you won’t remember the time you spent working in the office or mowing your lawn. Climb that goddamn mountain”

J.Kerouac

Acabo de leerla en el blog de María Mazariegos y, aunque ya la ha había leído antes, me ha gustado más que otras veces. Es un concepto que me ronda mucho por la cabeza últimamente. Supongo que es debido a que alguna gente de mi alrededor está llegando al final de su vida (no necesariamente por ser muy mayores)… y me surge la pregunta de si estoy haciendo lo que realmente merece la pena. 

Vaya reflexión para la semana más tonta e improductiva del año, no? 

 

NYPL: Gamificación y Crowdsourcing

Fascinante historia que ha montado la Biblioteca Pública de NYC en la red usando algunos de los conceptos que más interés despiertan ahora mismo en Internet: “Crowdsourcing” y “gamification”…

Merece la pena verlo, para que te has una idea de la historia:

Si ha despertado tu interés, y quieres seguir el desarrollo de la historia, puedes descargar la App que han desarrollado al efecto. Disponible para iOS y Android.